El zapote prohibido

Margo Glantz

La visión maya de la conquista española, expresada en sus libros sagrados y en sus textos históricos-legales, es diversa y a veces contradictoria. Sin embargo, las opiniones que presentan la Conquista como la peor desgracia sufrida por los indígenas aparecen fundamentalmente en los libros sagrados de la comunidad, escritos para apoyar la contraevangelizaciòn; mientras que las que la mencionan sin emitir opinión alguna o pexpresando agradecimiento por haber sido incorporados a la verdadera fe y al verdadero reino, se encuentra en los libros escritos para las autoridades españolas, muchas veces a peticiòn de éstas. Paralelamente, en los libros sagrados encontramos los mitos cosmogónicos indígenas y en los libros históricos-legales, versiones del Génesis adaptadas a la propia historia, en las que los mayas se presentan como hijos de Adán, y relatan incluso su salida de Egipto. Por ejemplo, El Título, de Pedro Velasco, dice: “Vinimos del Paraíso Terrenal porque fue comido el zapote prohibido”.

Llueve de verdad

Amado Chaucito:

Te cuento que soy un ser humano normal, nacì como todos, del vientre de una madre y al ver tus deseos de creer en alienigenas me inventé lo de Andromeda, porque hablar de sexo vía mensajes me es complicado. Nunca tuve la intención de hacerte creer que estaba loca o algo parecido, te tomaba en serio y me gustaba poner algo de ficción al asunto, ahora entiendo que fue como una reacciòn de reflejo. No hubieron malas intenciones por ninguna de las partes, son las experiencias previas que nos marcan.

Acá llueve mucho, vientos huracanados y una parte de mi cuarto se ha inundado, la maleta lista, con lo necesario dentro, serán pocos días, nada parecido a lo de antes. Me parece que la última ronda fue algo largo y estresante, ahora he decidido tomar con calma las cosas, ir de a poco resolviendo la vida, no solucionaré las desigualdades sociales, ni siquiera las de mi entorno.

En estas ùltimas semanas he aprendido que no existe la igualdad ni siquiera en las plantas, con las mismas oportunidades nacen todas, sin embargo unas son más débiles que otras o simplemente diferentes, no existe una planta igual a otra por más que cuentes sus hojas y midas sus diametros, he de conformarme con la idea que la riqueza está en la diversidad. Hombres y mujeres pueden ser buenos o malos, ambas cosas al mismo tiempo, el bueno puede ser malo y el malo bueno si asì lo desea. La diferencia en todo este asunto la hace tu conciencia, sin embargo cuando la conciencia se desarrolla ya hicimos más de cuarenta años en caca blanca.

Remojé “la humildad” sentada a la orilla de un palo de mango, a veces se puede ser humilde y soberbio al mismo tiempo. Un chico explicaba la importancia de ser humilde, se posicionaba como alguien humilde, mira tú:

– Oye, esa maje es inteligente y simpática, es dificil encontrar a alguien asì.

– Esa maje no es inteligente, solo le gusta presumir de guapa e inteligente en los salones.

Desde ese día he pensado cada minuto en mi falsa humildad, lo más humilde que se me ocurre en este momento es decirte que soy un ser humano normal, que ha pecado, que ha fornicado, que dice malas palabras y de vez en cuando habla mal del vecino que se jodió por andar de trepador.

Más o menos la idea es dejarte este mensaje, he visto tus señales de humo, no se cual calendario estás usando, si el chino, el maya, el romano o el africano, pero no importa. Sigo con mi medallita del vaticano, viajaré como lo manda el senado romano y su calendario.

Entre otras cosas dejaré de ser humilde, no es buen negocio y por otra parte, vi a un cura humilde prepotente, cree que la vida está colgada en un palo de zapote. Un día  te cuento lo del palo de zapote.

 

Despertando a mamá

– maaaa, ¿Sigue triste? ¿Sabe? la ví triste. Estuve viendo programas en la tele dicen que la menopausia pone triste a las mujeres, pero que además alborota las hormonas, recomiendan colágeno y miel de abejas. ¿Usted nunca habla de esas cosas con nadie?

– Hija, no se si tengo menopausia, no siento los síntomas todavía, estaba triste y te dije porqué, pero ya lo arreglamos ¿estás bien?

– Si maaaa, estoy bien. Fuímos a la tienda con “amor”, él me explicaba que es normal que las mujeres tengan en su casa, un consolador o sea un aparatito para las mujeres ¿hace cuanto no tiene relaciones sexuales?

Maaaa piensa -Este yerno me saliò inteligente, nunca hay que subestimar al nuevo miembro de la familia, ¿porqué no le habrá mandado el consolador a su madre?

– Hija ¿cuánto vale ese consolador?

– Maaaa no se, pero puedo preguntar por internet y comprarselo, ellos se lo envían.

– ¿Qué pasó con los tintes?

– Le mando las dos cosas, los tintes y el consolodador.

– Ve hija ¿Porqué no buscamos un viejito en internet como te dije que me gustaba?

– ¿El barbudo, canoso con cara de intelectual, maaaa?

– Si, ese mismo hija.

– Mandeme una foto, para ver como lo quiere

maxresdefault

– Maaaa, !así no los venden en internet! !No podemos comprar un viejito por internet!

– Bueno hija, ¿Y como anda la cosa con tu amor?

– ¿Porqué? esas cosas no se preguntan

– No se, pienso que la gente que se dedica a ventas y hace muchos números, ya sabés lo que pienso.

– Maaaa, no hable de lo que no sabe.

– Hija, acordate de los tintes, la visita al médico a chequearte y prometiste ir a la iglesia con tu amor en estos días.

– Si maaaa, nada se me olvida, usted cuide las plantas que dejé y no ande de farándurela en las redes sociales ¿qué van a pensar mis amistades?

– Nada, que soy tu mama. Te quiero mucho.

– Yo también maaaa.

 

Despertando a mamá

– Maaaaaa….

– ¿qué pasó hijo adorado?

– !Mami querida! !No me diga asì!

– ¿Qué te pasa chavalo pendejo?  Ella levanta sus ojos de la compu, observa a aquel hombre enorme que se desvive por cuidarla, por hacerla sentir bien cada mañana, que reclama almuerzo todos los días e irremediablemente la ama sin regateos.

– Maaaa… ¿usted me hubiera dejado con mi papa?

– Te criaste con tu papa ¿cual es el problema?

– Nunca tuvo otro hombre.

– No tenìa mucho tiempo, había que trabajar y cuidarlos. Quisa hubiera sido bueno, pero no me gustaba nadie.

– ¿Que hubiera hecho si mi papa nos hubiera separado?

– No hubiera podido, un día amenazó con hacerlo, pero no lo hizo más.

– Maaaa y que hizo?

– Nada hijo, solamente levanté los ojos de la computadora y le dije que lo intentara, volví a mis ocupaciones y el regresó a sus tropelías. ¿Vez que aquí estamos juntos?

En el diario de Laurens, poco cambia la historia de poder

Por alguna razón te despiertas un dìa y atraes recuerdos, recuerdos de esas historias que quisieras no haber escuchado, no haber despertado este día con memoria de esos relatos. Caminaba hacia ahí, a ese lugar donde me esperaba nuevamente la misma historia, contada por cuarta vez en el aquí y ahora, alguna vez soñé que esas historias no las volvería a escuchar, pero que triste se repiten en esa niña que  es mujer y apenas ayer parecìa tu hija y hoy sigue pareciendo tu hija sin que la hubieses podido prevenir.

– Abel ¿Porqué se separò de su mujer?

– Miré le voy a ser honesto, cuando regresé de la guerra ya no quería a esa mujer, había perdido como un toque, no nacìa nada en mi cuando la veìa. Me enamoré de una vecina que tenìa doce años y esperé a que tuviera catorce para robarmela. Entonces había tierras a nombre de mi mujer, tenìa que quitarle las tierras. Yo era líder, si me quedaba sin tierras ¿que pensaría la gente? pensaría que no era un líder.

Busqué a un vecino y le dije: -Tiene que atestiguar contra mi mujer, diga que usted fue su amante. El vecino dijo que no y le pregunté: ¿Con quien hará tratos de hombres, con mi mujer? El se sintió amenazado, pues yo puse mi mano sobre el cuchillo, este que ando, ¿lo vio usted?

Luego fui donde otro vecino con el que hacíamos negocios, en el campo los hombres hacen negocios con hombres y así hasta que conseguí tres amigos, luego hablamos en el juzgado que nos pusieran un juez amigo. El juez sentenciò en contra de ella y ella se quedó rodando en la calle, sin casa y sin hijos.

– María ¿porqué no está con sus cinco hijos?

Cuando el hombre regresó de la guerra, ya no era lo mismo, bebía todo el tiempo, mientras yo trabajaba. La vecina observò que manoseaba a mi niña grande, le pregunté y él se hizo el enojado, dijo que la niña era mentirosa. Cuando acordé a los meses, tenìa una denuncia, decìan que yo tenìa otros hombres y dejaba a mis hijos solos, tres compañeros de trabajo atestiguaron en mi contra. La juez una mujer que era representante de las mujeres, sentenciò en mi contra. Me prohibieron buscar a mis hijos, iba a la escuela, las maestras no dejaban que me acercara, el corazón me sangraba y lloraba por las calles. Empecé a tomar alcohol, a veces me encerraba, a veces me encontraban tirada en la calle, un dìa ya no los volví a ver, el hombre vendió la casa y se fue donde no los pudiera encontrar.

¿Qué te sucediò Iris?

El hombre regresó con dinero de los Estados Unidos, con dinero pudo comprar a la policía, me corriò con mi madre de la casa, se quedò con mis hijos e hizo que atestiguaran en mi contra. Levantaron un acta en mi contra por violencia y ahora no me puedo acercar a mis hijos. Ahora está con otra mujer en la casa, a alguien que no les costó nada. Pasé la navidad presa, todo porque buscaba a los chavalos para verlos. Esa mierda duele horrible, solo Dios puede ayudarte a levantarte de un bergazo de esos, !no jodas! sentís que te estás muriendo.

No me dejaron sacar nada de la casa, apenas mi ropa, humillaron a mi madre y se la llevaron mis hermanas fuera del país. Sobrevivo bien, puedo trabajar, pero a veces el dolor regresa y solo pido a Dios que un dìa me haga justicia.

 

 

Soluciones eficientes

 

– ¿Cómo está Benito? ¿Para qué desea hacer una entrevista? Le aclaro que no soy psicologa.

– Mire, tengo una pesadez en la cabeza, me arden los ojos -Benito pasa sus manos por los ojos rojos- No ha venido nadie a verme, a dejarme comida, la mujer me tiene abandonado.

– ¿A usted porqué lo trajeron aquí?

– Es porque le pagaba a mi mujer, la acusación es por violencia intrafamiliar, pero siempre le he pegado y me sacaba, ahora no se que le pasa, van más de tres meses y no viene a verme.

– ¿antes ella lo venía a ver?

– Siii, hemos tenido estos problemas, que no eran problemas, lo que pasa es que no sabe educar a los chavalos, cuando tomo guaro se ponen malcriados, les digo cosas y por eso me mandó a poner preso, bueno pegarle siempre le pegué. Vea, ahora tengo ganas de suicidarme, si tuviera un mecate ya me hubiera ahorcado. Hagame un favor, vaya, hable con ella y digale que quiero suicidarme.

– Benito, ¿no desea que le haga otro favor? Porque bien le puedo traer un mecate si usted pide que le haga otra entrevista.