En el diario de Laurens, día de ponerse guapa

 

¿Recuerdan a Wily? Por lo general olvido a Willy, en estos días todo ha sido intenso, rapido y ocupado, el internet va y viene, no puedo leer mucho.

En algunos minutos iré a buscar un labial, necesito algo más a tono con el color de mis labios, algo con lo que me sienta cómoda sin llamar la atención. Tengo deseos de usar una falda, una blusa femenina y unos zapatos femeninos, pero no tengo un labial decente. Por eso recordé a Willy, él tenìa deseos de verme femenina y yo nunca tuve deseos de estar femenina en su presencia, tontamente creía que él era capaz de ver mi alma femenina. No entendì que algunas personas solo pueden ver con sus ojos exteriores y lo que siente una mujer pasa desapercibido, porque probablemente es diferente cuando la ves con sus cosas femeninas.

El dìa que use un vestido femenino para Willy, fue algo que escogí como para un culto religioso, entonces él se enojo, pero cuando una mujer no tiene deseos de vestirse femenina o agradable, no hay fuerza superior que la haga ponerse femenina. Willy se mostró antipático, furioso y ordinario, desde ahì que comenzò a decir improperios, creía que era su mal momento, que a lo mejor discutiò temprano con su esposa, no imaginé que quería presentarme gente, pero eso es injusto que te presenten personas que no deseas conocer y encima que te juzgan por como te vistes.

No volví a usar el vestido, lo tiré al día siguiente, en realidad estaba feìto de color, de estilo, los zapatos era un par de zapatos que nadie compraría en sus cinco sentidos y encima me puse una pintura roja intenso, que nada que ver con el vestido y el color de mi piel. Eso pasa, dile a tu novia “te quiero ver bonita y femenina” y probablemente los resultados no sean los mejores. Desde entonces, no he deseado sentirme femenina, ni presentable, las personas no deben juzgar a nadie por su ropa y nadie puede obligarnos a vestirnos de forma ajena a nuestra comodidad.

Willy es una época lejana, a veces lo recuerdo como el ejemplo de todas las cosas que estuvieron mal y no desearía volver a vivir, me gustaría olvidar que alguna vez compré un vestido para enojar a alguien, ponerme un rojo-carmín intenso oscuro que en otras condiciones no hubiera usado. Pero Willy me amaba mucho, decìa que yo era su cajetita y yo le decía Willy “el rey”, a él le gustaba ser un rey, no tuve intenciones de retornar a la época feudal, por eso estaba bien lo de cajetita, es mejor ser cajetita en tu tierra que la reina de un feudo que no existe.