El diario de Laurens, día de exclusión

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No es un dìa importante, ni siquiera me levanté con deseos de viajar o iniciar algo nuevo. Pero parece ser el dìa de algo nuevo, todas las personas están felices e interesadas, menos yo, alejada e indiferente, ni siquiera pusieron una cafetera con café para justificar levantarme y alejarme de ese ruidoso señor, sonríe como si estuviera en campaña electoral, gesticula como un buen vendedor y me irrita, me irrita mucho, nos trata como si fueramos ignorantes todos; muchos sonrìen cuando les dice fósiles a los maestros de la antigua escuela, pienso que el fósil es èl.

Se autonombra padre o frayle, la misma mona con distinto rabo. Me ha saludado, dijo su nombre, no puse atención, apenas levante mis ojos de la lectura, cuando decido que alguien no me agrada es veredicto que llevo hasta el final. En realidad no tengo deseos de hacer amigos nuevos, es más ni siquiera he intentado acercarme a los que ya tengo por aceptados, debe ser una etapa nueva de insociabilidad, en realidad tengo otras preocupaciones, la gente que sonríe como vendedor permanente no me agrada.

Malas noticias, es obligatorio hacer grupos de trabajos, no me veo haciendo las tareas de nadie, eso de los trabajos en grupo con personas que solo saben hacer cosas administrativas es como llevarlos a cuestas de forma permanente. Es una muy mala noticia, estoy renuente no tengo deseos de ayudar en nada y mi amiga cercana parece que está en sintonìa con mi pensamiento. Creo que mi actitud indiferente, esa de ni siquiera levantarme de la silla para socializar no le ha gustado a la mayoría, hacer el solito en este proceso hubiera sido ideal, pero bueno mi amiga empezó a batear recio, tiene un turno al bate terrible, ha corrido a todas las que acercaban, hasta que finalmente ella aceptó a una y yo a otra, con eso hicimos el mínimo necesario.

Lo más interesante es que quienes tienen cargos de direcciòn han decidio cerrarse entre ellos, disque sus propuestas deben ser afines y concensuadas, que los demás no tienen aportes a realizar en su línea, es lo que yo llamo una exclusiòn por cuestiones de status. Finalmente todo estuvo mejor, no tengo intenciones de hacer ensayos y estar con un whatsApp abierto de manera permanente.

Y pensar que la conferencia se inicio hablando de la no exclusiòn, de la mente abierta, del mundo holístico y el pensamiento complejo, además de los neutrones y los bolones de las nuevas tendencias.

Esa cosa de comenzar descalificando algo y luego decir que tu forma de pensar es la más correcta, está en el orden y principio de toda exclusión y exclusividad.

El dìa termino sin novedades, eso no me gusta, tenemos dos nuevas personas por conocer, a veces Dios se acuerda de mi y me hace creer que debo cargar con algunas penitencias. Debería mandarme más bendiciones, un Apostol como Richard Gere, o un Richard Gere disfrazado de apostol, no que manda dos nuevas joyas sin conocimiento, ¿creerá que tengo complejo de abadesa?

La violencia cotidiana

Amado Chaucito:

No confesarme no es algo serio, es solamente que contigo no es necesario confesarse, cuando conoces a la persona que amas no tienes porque preguntarle lo que está sabido.

Igual que a ti, el mundo me parece tan inseguro, cada dìa que pasa encuentro que la violencia impera en todo. Te cuento que nada es diferente a la edad media, al caos que viviò Europa con la cultura de la sospecha y la avaricia que reinaba entre los reyes y las reinas. En realidad no creo que sea un mal atribuible a Europa, sino de todos los lugares donde algunos seres humanos dan poder absoluto a los abusadores.

No podemos cambiar mucho, si acaso nuestros entornos, si acaso parar por un segundo la mano que golpea a un niño, parar el pie del niño que golpea a un animal inocente, parar por un segundo el grito y la burla que acontece cuando el amor se desvanece.

Los acontecimientos de ayer dieron para reflexionar, la humanidad entera se ve disminuida cuando asuntos como estos son conocidos, en esta semana murieron muchas personas en América Central, se refieren accidentes, asesinatos colectivos de los ejércitos donde tienen licencia para matar, jóvenes en accidentes que consumìan alcohol y drogas. Existen tantas formas de asesinar a las personas, sino es el terrorismo, es el negocio lícito, nadie condena a las industrias licoreras, ni el ejército puede ser sancionado cuando pone el orden dentro de casa, ni los gobiernos son castigados cuando las mujeres se mueren de parto, ni nadie reclama por los ancianos que mueren olvidados en los rincones de su casa.

La sociedad muere de indiferencia, las prioridades no son las mismas… Pienso que poco o nada a cambiado en miles de años.

Te quiero mucho, aunque en dìas asì quisiera inventarme un viaje a cualquier parte del universo.

En la ventanita de Guille

 

La niña cumpliría 13 años en pocos meses, sueños, premoniciones le hacían entender que no estarían juntos para entonces. Le compró un ángel de porcelana para que la cuidara, una falda pequeña y una blusa color rosa, había soñado con verla a sus quince. Los ùltimos días los pasaban junto al mar, intentaba enseñarle a flotar, aunque ella lo hacìa mucho mejor, él creìa enseñarle.

Venìan de ver el atardecer, las lanchas aparcando en el puerto, la marea había subido, ella caminaba atrás jugando con los perros, eran momentos de libertad que a veces parecían borrar las tragedias.

Él observó la camioneta de la policía, se revisò los pantalones y solo tenía la dosis de la noche; pero, ellos se aparcaron en la casa de la cuñada, ahì estaba una mochila con la venta de la droga, empezó a correr y dijo a la niña que lo siguiera, que le ayudara, ella asustada comenzò a correr tras de èl, la policìa intento detenerlo. Apenas entro a la casa tomò la mochila y la lanzò en el aire para que la niña la tomara y saliera corriendo, todo fue en vano, la policìa alcanzò en el aire la mochila y la niña con las manos vacìas, observò entre lágrimas como lo arrastraban por toda la cuadra, le pegaban y lo amarraban de pies y manos para llevarlo preso.

Ella fue donde la tìa, -Tìa deciles la verdad, que es tuya. La tía no dijo nada, llego la policìa y tambièn fue presa.

– Pili, de todos modos iba a morir pronto, ella solo intentaba sobrevivir, era un tiempo de poco trabajo, en los puertos sino eres prostituta vendes droga, no hay carga para la gente en todos los tiempos, cuando llegan los barcos hay vida y cuando no se sobrevive como es posible. Las mujeres se prostituyen desde muy pequeñas y las que no ayudan a los hombres vendiendo droga, otros migran y asì, es una vida perra.

– A mi ella no me importaba nada, en realidad solo me preocupaba la niña y lo que hiciste, fue demasiada responsabilidad hacerla creer que podìa ayudarte en algo.

– No pensé en eso, nunca pensé en culpas, vergüenzas o penas, nosotros ayudamos a mi mama en todo, nunca pensamos si era bueno o malo.

– Era distinto Guille, mi mama no nos hubiera metido a un problema de consecuencias mayores, en medio de todo se responsabilizaba de sus actos. Tenés que dejar tranquila a la niña, tiene pesadillas con esa tarde, era su despertar a los trece y lloró sola durante mucho tiempo.

– ¿Cómo está ella?

– Mi mama no habla de vos, decidió dejarte ir de su corazón, finalmente entendió que no la querías cerca. Creo que a nuestro modo te quisimos mucho, pero en alguna parte de nuestra infancia te perdimos y no nos dimos cuenta.

En la ventanita de Guille

 

– Guille ¿Recuerdas a Manuel?. Guille, está sentado a la orilla del río, con aquella camiseta verde que le acompañó hasta el final, desteñida, raída y el short azul desteñido, gastado. El pelo negro crecido, alborotado y todavía tiene ese gesto de dolor tan dificil de borrar. La vida no fue fácil, la vida solo tiene recuerdos duros, de humillación constante. Estar enfermo la mitad de la vida es una humillación permanente.

– Si, lo recuerdo, fue el único amigo de la primaria, era el hermano de tu amiga, aquella que fue mejor alumna y luego se hizo presumida. ¿Porqué me preguntas por Manuel?

Pilli, no sabe si decirle, vio por ùltima vez a Manuel, muy delgado, consumido por las drogas.

– Guille, Manuel no dejo de consumir drogas, lo vi muy mal, estaba delgado y palido; me parece que no se casó y se quedò en casa de los padres.

– Pili, yo tambièn consumía drogas, a veces los dolores eran tan fuertes que solo la droga podía ayudarme; al comienzo fue poco, pero después la necesitaba todo el tiempo. Disminuía el hambre y me daba energías para trabajar, aguantar desde las cinco de la mañana, hasta que le ayudaba hacer las tareas en la noche y luego la dormía. Ustedes no sabían que consumía drogas, solo ella y su tía, pero la tía sabía que era por los dolores.

– Yo lo supe después Guille, una amiga me explicó que eso es frecuente en las personas con tu enfermedad, tambièn me explicó que si no me dejaste acercar era porque me estabas cuidando.

Guille, hace algo que no hacía desde su infancia, recoge flores a amarillas y moraditas, se las lleva a Pili: – Vamos a jugar al entierrito ¿Te acordas cuando organizamos el funeral de la lora? con la vela y el entierro, le pusimos piedras encimas y también una cruz.

– Si me acuerdo, también organizamos el funeral de los cuatro perritos que la mama mandó a ahorcar de un solo, el diablo los colgó de una soga juntos, quería saber si era posible ahorcarlos todos de un solo. Nosotros lloramos y al día siguiente, junto con su madre les hicimos el entierro a la sombra del matapalo.

– Pili ¿y el Thor? ¿Que se hizo el Thor?

– El Thor fue con nosotros hasta la iglesia, después se regresó a la casa. Todos los días iba a buscarte a la iglesia y un día ya no regresó. Cuando las personas que ellos aman se van, lo normal es que no deseen regresar a la casa.

– Pili, te acordás de las ranitas que coleccionamos, teníamos de muchos colores, te gustaban las ranitas y que te las llevara de regalo, luego las dejabas ir a la quebrada.

– Si Guille, también me acuerdo del experimento de las moscas, todas se murieron dentro de la botella sin oxigeno, y de aquel pichete sin cola que luego le creciò, entonces nos dimos cuenta que los pichetes regeran las colas, tambièn las lombrices de tierra.

– ¿Alguna vez has pensado en la Chilindrina? Vos querías mucho a la mona.

– Si, yo quería mucho a la mona, pero ella la vendió porque quería ropa nueva, lloré mucho tiempo por la mona, pero seguro que estaba mejor que con nosotros, todo el tiempo la tenìan encadenada.

– Guille, ¿Porqué te enojastes tanto con ella?

– Me separaba de todas las personas que quería, y eso me dolía mucho, todo el tiempo diciéndome que hacer, siguiendome, buscándome, al final me sentía ahogado, frustrado, impotente, quería irme lejos y por otra parte me sentía culpable, siempre era ella la que podía resolver todo, pero a costas de separarme de las otras personas.

– Bueno, ya pasó, a mi me parece que la noción de amor no importa de que tipo, se aprende a desarrollar con la vida, a mi me fue dificil aprender que no sabía amar, sino poseer y domesticar; no me siento mal ahora, estoy bien, no tengo resentimiento con nadie, me parece que encamine mucho más de lo que me encaminaron y tuve una buena vida en relaciòn con mis sentimientos, al final, cuando entendì que no podía andar hacia atrás y recuperarte, en realidad hice lo que tenìa que hacer. A veces Guille, me parece que se te pasó la mano con todos, pero a quien más daño le hizo eso fue a vos.

– No Pili, no es lo mismo como pensás vos cuando estás sana, a cuando estás enfermo, no es igual, unos dìas amaneces bien y otros mal, no depende de mi, la enfermedad llegó sola, sin avisar; era dificil conseguir el trabajo, en los hospitales me mandaban a los desahuciados y algunas vez escuché a las enfermeras que sospechaban que tenía SIDA, me mandaban a sacar de las emergencias. Hacia el final decidí pasar las crisis en la casa, un laboratorista después de hacer la glisemia, hizo orden de examen para SIDA y me mando a echar a la calle. Luego, no tenés amigos por la apariencia, no tenìa mucho dinero para comprarme ropa nueva ¿Te diste cuenta que nos juzgaban por la apariencia? Ser pobre y estar enfermo es humillante.

Pili, lo ve, si pensò en aquellas cosas en su momento, pero creía que la solidaridad y el afecto que le daban era suficiente para sobrellevar ese asunto de las desigualdades, de lo ordinario que es un sistema de salud privatizado, de la mala calidad de la atenciòn en los hospitales, sobre todo si no tenés dinero. Fue dificil no solo para èl, era dificil para todos.

– No se Guille, ya no estás enfermo, podrías sentirte más liviano, sin el peso de tanta cosa encima, a lo mejor cada uno hace su viaje con cosas pendientes, a lo mejor no puedo estar en tus pies porque mi vida fue regularmente sana y no es lo mismo como vos decías, hace una gran diferencia entre estar sano y enfermo, es una desigualdad. ¿Podemos inventar el funeral de las garrapatas?

– ¿Garrapatas?

– Si, las quemabamos con tuza.

– Dale, me imagino que lo mismo que antes, yo corto las flores y vos haces la tumba.

– Aja.

En el diario de Laurens, la vista larga

 

El proceso de desarrollar el arte de la vista larga, es algo que llega y probablemente no es lo que estabas deseando, por ejemplo: “leer el café” para visualizar tu futuro. No he sido de leer café o tirar las piedras, solo tengo una inclinación a hipnotizarme con el agua y observar cada cosa que se mueve dentro de ella, distinguir las piedras y la cantidad de hojas secas que fluyen rapidamente con destino al fondo o a lo largo, finalmente irá como materia orgánica en algún lugar del bosque.

Elegí analizar el agua, desde el lugar de nacimiento hasta la parte más baja, a través de la acidez, alcalinidad, calor, color, olor, sabor, asì como de las valoraciones químicas y bacteriológicas establecidas en los parametros aceptables para agua de consumo humano y agropecuario. En las partes altas el agua tiene más acidez por la presencia elevada de hierro en las tierras con bosques tropicales, tambièn presencia de E.coli, sin embargo la variedad de E.coli en tierras altas es menos nocivo, por lo cual es menos frecuente encontrar diarreas por consumo de aguas contaminadas.

En la medida que las aguas se deslizan corriente abajo, los niveles de contaminaciòn se incrementan, sobre todo si son aguas superficiales o subsuperficiales, van acumulando nitratos, nitritos, sulfuros, hidrocarburos y otras chauchas, que consumidas de manera sistemática ocasionan la aparición de enfermedades en la piel, los riñones y el sistema digestivo.

Algunos químicos se acumulan de forma residual en el suelo, depende de la sistematicidad del uso agropecuario, como el arsénico presente en el DDT y otras fòrmulas químicas para erradicar plagas y enfermedades que afectan los cultivos. Existe menos riesgo de padecer de càncer en las zonas altas, con más frecuencias aparece en las zonas bajas y casi siempre relacionados al sistema digestivo, a los riñones y el higado.

En los lugares donde se procesa el cuero las aguas se contaminan como el cromo seis, lo cual impregna el suelo y el aire, con la subsecuente apariciòn de càncer en varias generaciones posteriores a la contaminaciòn. Eso decìa el informe, existe el riesgo que el càncer de garganta y estomago se manifieste con más frecuencia. Presentado el informe, se dijo que eso era imposible, que llevaban años tomando el agua del pueblo, sin riesgo de cáncer, además el cáncer es una enfermedad de la que puede morir cualquiera porque nace con ella.

Los índices de càncer se han incrementado en las tierras bajas, es como una de las plagas profetizadas por las religiones, es posible profetizar las plagas si observas minuciosamente el comportamiento del agua y las especies que se movilizan en ellas, el color, el sabor, la acidez, la turbiedad y las piedras pueden decirte la calidad de vida  a la que tendràs derecho en los próximos años.

La persona que rechazò el informe para darlo a conocer y fuera posible cerrar oportunamente la fuente de contaminaciòn, tiene càncer y aùn cree que Dios nos ha predeterminado el cáncer para expiar nuestras culpas.

Entonces aprendì que tenemos un sistema de producciòn insostenible, finalmente acabará con la forma de vida como la conocemos.

Un gancho Jevi

“La mujer que lee, almacena su belleza para la vejez”. (Leído por ahí)

Debo llevar medio siglo en lectura, soy como quien dicen una mujer almacenada, creo que más bien una mujer con belleza almacenada, que deberá ir recitando por ahí todo lo que ha leído si quiere que alguien la note por su belleza.

Lo más aterrador del caso, es que nunca encuentro a nadie con quien hablar sobre todo lo que he leído, no conozco a nadie que hubiera leído un compendio de química general y otro sobre análisis cualitativo de la química del benceno. Y cuando quise hablar de piedras en forma poética, me dijeron que parecía la tormenta del desierto. Por ahí alguien hablo de cuarzos y yo honestamente puedo hablar de las propiedades de la piedras, en términos más  ecológicos, considerando la ética de la piedras.

El otro día intenté hablar con un colega sobre la legitimidad de las políticas públicas y él dijo que era más interesante la política comparada, por ahí se cortó la conversación porque él era hombre y quería hacer evidente su experticia en hablar de ese asunto mejor que las mujeres, y la verdad es que sino me pagan yo mejor no hablo de políticas públicas. No es que sea interesada, pero no es lo mismo hablar de política por hobby, que cuando te están pagando, es decir la motivación material no deja de tener su encanto en este asunto de leer por cuestiones de trabajo.

No se quien querrá hablar conmigo sobre la teoría de Soussure y el signo, a mi personalmente me aburre, pero la tuve que leer para descodificar a cierto señor de apellido Lozares que se le ocurrió hacer el análisis de las redes en el habla, que viene siendo lo mismo que las redes de informática, ni más ni menos. Una lee mucha cosa, unas sirven y otras no sirven, pero eso solo me hace un almacén de información, algo parecido a una computadora o una biblioteca. En la vida práctica no me hace más sociable, ni más interesante, ni más bonita. Solo soy alguien que puede hablar de los libros que ha leído.

Por supuesto que me siento orgullosa de los libros que no leí, ahí dejo eso tontera, no quiero lastimar a nadie.

Mucha paja esa, es importante leer, también es importante como lees y para que lees, con quienes hablas de lo que lees, que tienes para decir sobre lo que lees. Pero que te haga un bonito almacén viejo, ese gancho si que está jevi.

Elogio a la palmera

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En alguna época, cuando estaba cansada de escribir con el lápiz, hacia las diez de la noche me levantaba, estiraba las piernas, ponìa la camisa tras el asiento y estiraba mi camiseta verde olivo. Tambièn, soltaba los cordones de las botas de cuero y abría las paletas de la ventana que estaba a mi espalda. Observaba a aquel a muchacho de mal humor permanente, creìa entonces que él llevaba una pena profunda, su voz ronca me insultaba apenas entraba el aire a mi encierro prolongado, perdía la noción del tiempo, entonces no llevaba cuenta de los minutos o los segundos, a lo mejor instuìa su entrada de borracho y esquivo vecino, pero en todo caso algo habìa en su presencia que durante muchos años fue una sombra amigable que no emitía palabras, solo señales de fiera atrapada e irremediablemente necesitada de afecto.

Las ventanas en las partes traseras de cualquier parte eran mis aliadas, buscar ese pequeño espacio abierto donde nadie veía la señal de libertad, él tenía abiertas sus ventanas aunque no estuviera presente, gritaba durante las mañanas para callar repentinamente durante las noches.

No creo que aquella ventana hubiera devuelto mi libertad, era la esperanza de no estar completamente sola a las diez de la noche, no importaba si a las once ya se había ido, era para escuchar su insulto y sonreirle. Quisa después de veinte años escuché lo que alguna  vez quiso decirme: “nadie me ve tan tierno como vos desde los veinte”.

Es la eternidad de un vecino tan bello y simpático, tras una ventana, como una fiera atrapada en el recuerdo de una herida mortal de su infancia. Cuando escuché lo más cercano a un reconocimiento, entendí de sus penas reeditadas cada noche y a lo mejor él pensaba lo mismo, éramos dos fieras reconociéndonos tras los barrotes de la ideología, estancados con la trampa y queriendo encontrar el camino de salida en aquel laberinto.

Hoy busqué la ventana en la parte trasera de la habitación, mientras en la TV los barrotes de la ideología hablan de un sujeto atrapado en su soberbia, otros tantos atrapados en el discurso de su ignorancia, también aquellos que gritan en favor de sus privilegios y hurdedumbres.

Solo habían paredes de concreto, ventanas abiertas con siluetas ausentes, silencio de hormigón y paisajes de manos esclavas, una pequeña palmera devolvió la esperanza a mi lente. Recordé aquel joven herido de una pena mortal que la soberbia hizo a su infancia, no pude evitar sonreirle a la pequeña palmera sin memoria de su mal nacimiento en una macetera para adornar un balcón de concreto, hice un elogio a su inocencia, tomé la foto y cerré el capítulo de las falsas ideologías que te subordinan, dejando tu vida pendiente de un pequeño hueco en la espalda.