En la ventanita de Guille

 

– Guille ¿Recuerdas a Manuel?. Guille, está sentado a la orilla del río, con aquella camiseta verde que le acompañó hasta el final, desteñida, raída y el short azul desteñido, gastado. El pelo negro crecido, alborotado y todavía tiene ese gesto de dolor tan dificil de borrar. La vida no fue fácil, la vida solo tiene recuerdos duros, de humillación constante. Estar enfermo la mitad de la vida es una humillación permanente.

– Si, lo recuerdo, fue el único amigo de la primaria, era el hermano de tu amiga, aquella que fue mejor alumna y luego se hizo presumida. ¿Porqué me preguntas por Manuel?

Pilli, no sabe si decirle, vio por ùltima vez a Manuel, muy delgado, consumido por las drogas.

– Guille, Manuel no dejo de consumir drogas, lo vi muy mal, estaba delgado y palido; me parece que no se casó y se quedò en casa de los padres.

– Pili, yo tambièn consumía drogas, a veces los dolores eran tan fuertes que solo la droga podía ayudarme; al comienzo fue poco, pero después la necesitaba todo el tiempo. Disminuía el hambre y me daba energías para trabajar, aguantar desde las cinco de la mañana, hasta que le ayudaba hacer las tareas en la noche y luego la dormía. Ustedes no sabían que consumía drogas, solo ella y su tía, pero la tía sabía que era por los dolores.

– Yo lo supe después Guille, una amiga me explicó que eso es frecuente en las personas con tu enfermedad, tambièn me explicó que si no me dejaste acercar era porque me estabas cuidando.

Guille, hace algo que no hacía desde su infancia, recoge flores a amarillas y moraditas, se las lleva a Pili: – Vamos a jugar al entierrito ¿Te acordas cuando organizamos el funeral de la lora? con la vela y el entierro, le pusimos piedras encimas y también una cruz.

– Si me acuerdo, también organizamos el funeral de los cuatro perritos que la mama mandó a ahorcar de un solo, el diablo los colgó de una soga juntos, quería saber si era posible ahorcarlos todos de un solo. Nosotros lloramos y al día siguiente, junto con su madre les hicimos el entierro a la sombra del matapalo.

– Pili ¿y el Thor? ¿Que se hizo el Thor?

– El Thor fue con nosotros hasta la iglesia, después se regresó a la casa. Todos los días iba a buscarte a la iglesia y un día ya no regresó. Cuando las personas que ellos aman se van, lo normal es que no deseen regresar a la casa.

– Pili, te acordás de las ranitas que coleccionamos, teníamos de muchos colores, te gustaban las ranitas y que te las llevara de regalo, luego las dejabas ir a la quebrada.

– Si Guille, también me acuerdo del experimento de las moscas, todas se murieron dentro de la botella sin oxigeno, y de aquel pichete sin cola que luego le creciò, entonces nos dimos cuenta que los pichetes regeran las colas, tambièn las lombrices de tierra.

– ¿Alguna vez has pensado en la Chilindrina? Vos querías mucho a la mona.

– Si, yo quería mucho a la mona, pero ella la vendió porque quería ropa nueva, lloré mucho tiempo por la mona, pero seguro que estaba mejor que con nosotros, todo el tiempo la tenìan encadenada.

– Guille, ¿Porqué te enojastes tanto con ella?

– Me separaba de todas las personas que quería, y eso me dolía mucho, todo el tiempo diciéndome que hacer, siguiendome, buscándome, al final me sentía ahogado, frustrado, impotente, quería irme lejos y por otra parte me sentía culpable, siempre era ella la que podía resolver todo, pero a costas de separarme de las otras personas.

– Bueno, ya pasó, a mi me parece que la noción de amor no importa de que tipo, se aprende a desarrollar con la vida, a mi me fue dificil aprender que no sabía amar, sino poseer y domesticar; no me siento mal ahora, estoy bien, no tengo resentimiento con nadie, me parece que encamine mucho más de lo que me encaminaron y tuve una buena vida en relaciòn con mis sentimientos, al final, cuando entendì que no podía andar hacia atrás y recuperarte, en realidad hice lo que tenìa que hacer. A veces Guille, me parece que se te pasó la mano con todos, pero a quien más daño le hizo eso fue a vos.

– No Pili, no es lo mismo como pensás vos cuando estás sana, a cuando estás enfermo, no es igual, unos dìas amaneces bien y otros mal, no depende de mi, la enfermedad llegó sola, sin avisar; era dificil conseguir el trabajo, en los hospitales me mandaban a los desahuciados y algunas vez escuché a las enfermeras que sospechaban que tenía SIDA, me mandaban a sacar de las emergencias. Hacia el final decidí pasar las crisis en la casa, un laboratorista después de hacer la glisemia, hizo orden de examen para SIDA y me mando a echar a la calle. Luego, no tenés amigos por la apariencia, no tenìa mucho dinero para comprarme ropa nueva ¿Te diste cuenta que nos juzgaban por la apariencia? Ser pobre y estar enfermo es humillante.

Pili, lo ve, si pensò en aquellas cosas en su momento, pero creía que la solidaridad y el afecto que le daban era suficiente para sobrellevar ese asunto de las desigualdades, de lo ordinario que es un sistema de salud privatizado, de la mala calidad de la atenciòn en los hospitales, sobre todo si no tenés dinero. Fue dificil no solo para èl, era dificil para todos.

– No se Guille, ya no estás enfermo, podrías sentirte más liviano, sin el peso de tanta cosa encima, a lo mejor cada uno hace su viaje con cosas pendientes, a lo mejor no puedo estar en tus pies porque mi vida fue regularmente sana y no es lo mismo como vos decías, hace una gran diferencia entre estar sano y enfermo, es una desigualdad. ¿Podemos inventar el funeral de las garrapatas?

– ¿Garrapatas?

– Si, las quemabamos con tuza.

– Dale, me imagino que lo mismo que antes, yo corto las flores y vos haces la tumba.

– Aja.

La belleza de los días nublados

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La belleza de estos días, de este instante en el cual preciso de tu existencia; hasta ayer la niebla era un fenòmeno atmosférico; era la evidencia objetiva del invierno, mis pasos sobre el lodo y la posibilidad de una bufanda en mi cuello para no enfermarme.

Encuentro belleza en la silueta oscura de los árboles, en este momento que tú te has ido sin despedirte, reconocerte en mi tristeza y añorar tu compañía en esa banca que hoy no encuentro. La belleza de estos días nublados, no está en el amor a mi sufrimiento, sino en el retoño del sentimiento que a la sombra de la niebla crece de incógnito, sin alardes de grandeza, con la humildad de la pequeña hierva.

Los grandes árboles parecen fantasmas, enormes ogros que amenazan con devorar el tiempo, se mimetizan con la niebla y juntos, como padre y madre arrullan en su seno este retoño de amor concebido bajo la luna llena. ¿Puede ser? Embarazo de amor y nostalgia de tus versos, todo es tan sublime, que no existe nada más hermoso que la belleza de estos días en niebla.

 

En el diario de Laurens, lo creíble y genuino

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Escribir cosas bonitas, que sean atractivas para leer y que no ocasionen el distanciamiento entre lectores. Es un estilo al cual le llamaría psicología de la lectura positiva.  Debe estar relacionado con la cuestión del marketing, ¿pero es posible que los seres humanos logremos ser tan vendibles en todos los contextos?

Me parece que no es posible hacer creer a todos que en nuestro interior no existen conflictos, baches o pequeños errores de creaciòn. Algune vez entendì que no podìa quedar bien con todos, que a muchos personas no les agrado sobre mi forma de pensar y actuar. Solo entonces dejé el stress de querer ser alguien domesticable y masticable, no soy especialista en marketing.

También he tenido que enfrentar la duda al momento de escribir en este blog, ¿primera persona? ¿Tercera persona? Esto es más fàcil decidirlo cuando es un informe de investigaciòn, por cuestiones de experiencia la tercera persona fluye sin crear contradicciones. Pero intentar hacer relatos sobre personas o una persona, a veces me obliga a ponerme inmersa en sus pies y situarme en primera persona, es algo que aprendì con Simone de Beauvier, en su libre la mujer rota, cuatro relatos distintos, unos en primer persona y otros en tercera personas, en ninguna de ellos entendì que estuviera contando su propia vida, sino que era necesario para darle vida a los personajes, en una especie de monologo.

Los monologos me agradan como estilo narrativo, permite imprimirle pasiòn al texto, los diálogos me suceden como una obra de teatro, a veces el dialogo sucede como algo con menos profundidad, si esto lo asocio por ejemplo a técnicas de investigaciòn puedo desarrollarlo con más amplitud, pero a más amplitud y descripción menos profundidad. Desde muy joven me apasioné con los monologos, de ahí que me ajuste a la lectura de Kafka, Viktor Frank y otros iconos que hacen los monologos en un estilo filosofico y cuestionador de las institituciones, eso hace que parezcan egocentristas, sin embargo nadie está excento de serlo. Al fin y al cabe todo gira en torno a uno, para el SER y percibir la existencia es necesario que otros giren en torno a nosotros, por eso no es posible imaginar el universo de otra forma.

En algún momento intentè decir solo cosas agradables, pero eso es transhumanizaciòn, vender la idea que solo puedo generar palabras positivas, es como si todas las rosas de un rosal natural fueran standar. El otro dìa un chico vendìa rosas rojas intensas, en largos tallos, con espinas ubicadas simetricamente, vi aquello como una aberraciòn, eran rosas de invernadero y las rosas naturales me encantan, unas salen más grandes, unas más pequeñas, unas no logran salir completas pero igual se ven lindas; las rosas y sus espinas no son simétricas, la simetrìa en todo es como el circo de origame, lo fabricas en serie para cuestiones orientadas en procesos industriales.

La idea es que al escribir intentemos ser nosotros mismos, desarrollar el lenguaje como surge en la comunicaciòn cotidiana, para alcanzar lo creíble y genuino que existe en cada uno de nosotros y nuestro entorno.

En el diario de Laurens, la vista larga

 

El proceso de desarrollar el arte de la vista larga, es algo que llega y probablemente no es lo que estabas deseando, por ejemplo: “leer el café” para visualizar tu futuro. No he sido de leer café o tirar las piedras, solo tengo una inclinación a hipnotizarme con el agua y observar cada cosa que se mueve dentro de ella, distinguir las piedras y la cantidad de hojas secas que fluyen rapidamente con destino al fondo o a lo largo, finalmente irá como materia orgánica en algún lugar del bosque.

Elegí analizar el agua, desde el lugar de nacimiento hasta la parte más baja, a través de la acidez, alcalinidad, calor, color, olor, sabor, asì como de las valoraciones químicas y bacteriológicas establecidas en los parametros aceptables para agua de consumo humano y agropecuario. En las partes altas el agua tiene más acidez por la presencia elevada de hierro en las tierras con bosques tropicales, tambièn presencia de E.coli, sin embargo la variedad de E.coli en tierras altas es menos nocivo, por lo cual es menos frecuente encontrar diarreas por consumo de aguas contaminadas.

En la medida que las aguas se deslizan corriente abajo, los niveles de contaminaciòn se incrementan, sobre todo si son aguas superficiales o subsuperficiales, van acumulando nitratos, nitritos, sulfuros, hidrocarburos y otras chauchas, que consumidas de manera sistemática ocasionan la aparición de enfermedades en la piel, los riñones y el sistema digestivo.

Algunos químicos se acumulan de forma residual en el suelo, depende de la sistematicidad del uso agropecuario, como el arsénico presente en el DDT y otras fòrmulas químicas para erradicar plagas y enfermedades que afectan los cultivos. Existe menos riesgo de padecer de càncer en las zonas altas, con más frecuencias aparece en las zonas bajas y casi siempre relacionados al sistema digestivo, a los riñones y el higado.

En los lugares donde se procesa el cuero las aguas se contaminan como el cromo seis, lo cual impregna el suelo y el aire, con la subsecuente apariciòn de càncer en varias generaciones posteriores a la contaminaciòn. Eso decìa el informe, existe el riesgo que el càncer de garganta y estomago se manifieste con más frecuencia. Presentado el informe, se dijo que eso era imposible, que llevaban años tomando el agua del pueblo, sin riesgo de cáncer, además el cáncer es una enfermedad de la que puede morir cualquiera porque nace con ella.

Los índices de càncer se han incrementado en las tierras bajas, es como una de las plagas profetizadas por las religiones, es posible profetizar las plagas si observas minuciosamente el comportamiento del agua y las especies que se movilizan en ellas, el color, el sabor, la acidez, la turbiedad y las piedras pueden decirte la calidad de vida  a la que tendràs derecho en los próximos años.

La persona que rechazò el informe para darlo a conocer y fuera posible cerrar oportunamente la fuente de contaminaciòn, tiene càncer y aùn cree que Dios nos ha predeterminado el cáncer para expiar nuestras culpas.

Entonces aprendì que tenemos un sistema de producciòn insostenible, finalmente acabará con la forma de vida como la conocemos.

Estaciones ausentes

 

Amado Chaucito:

La vida es un viaje complicado, necesita una motivación constante, interpretar a las personas y sus actos, es lo que más me ha costado, a veces lo hice hasta que solo quedaban sus sombras y leì en sus huellas pálidas, en sus rostros idos-ausentes, sin poder decirme nada, buscando en sus ecos alguna pista reinterpretada.

He entrado en una estación de almas sin vida, les veo y no pueden verme, transitan de un lado a otro como automatas, puertas se abren y se cierran, he buscado algunas salidas, pero por alguna razón es peligroso que toquen este mundo. Los ùnicos que pueden verte son niños y niñas que fueron llamados antes de su tiempo, parecen estar vivos en otra dimensión, cuidan las puertas, juegan y sonríen, corretean todos los espacios, pero no salen de los espacios donde están confinados.

No es la primera estaciòn de estas que visito, aunque en las otras no habían tanta gente sin verme, ni habían niños corriendo o cuidando las puertas.

 

¿Te quieres confesar?

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Ahí me espera Melisa, tiene rostro de Melisa, le digo: !Hola Melisa! y ella corrige -Malvina- mientras sonrìe con su rostro moreno y esos ojasos negros que se cierran al sonreir.

Malvina  ha presentado a su esposo, un señor con setenta que parece de cincuenta, todo kool, con jeens, camiseta juvenil y zapatos deportivos, ¿quien lo puede creer? un señor coqueto con setenta y encima todo enamorado de su esposa.

¿Laurens te gusta mi voz?

– Contestale Laurens, no te preocupes, no diré nada, dile si te gusta su voz.

– No se, a lo mejor si me llamaras por teléfono diría que me gusta tu voz, pero asì en persona no lo se.

– ¿Verdad que estás enamorada de mi voz?

– Claro que no.

– ¿Porquè me vez asì, como si estuvieras enamorada?

– ¿Yo?

Malvina ríe con muchas ganas de hacerlo, ella le aclara:

– Laurens te ve con ojos de inquisidora, su trabajo es indagar.

– No es por eso, yo veo asì todo el tiempo, disfruto la conversación, ¿Cuéntame, terminaste en el seminario el sacerdocio?

– ¿Te quieres confesar?

– Claro que no me quiero confesar, Dios y yo tenemos un acuerdo, él hace lo que le da la gana y yo no me confieso.

– Bonito acuerdo el tuyo, ¿Te gusta o no te gusta mi voz?

– No se, aunque me recuerda la voz de Manolo un amigo Cubano, me impresiona tu parecido con èl.

– Eso significa que te gusta mi voz ¿Te vas a confesar?

– Ja ja ja… Por supuesto que no, sos un padre arrepentido, ya no podés confesar.

– Está bien, yo soy un padre arrepentido y tù una izquierdista arrepentida, estamos a mano. – ¿Sabés declamar a Margarita?

– Si, tambièn los motivos del lobo y la página blanca, un poco a zor Juan Inés de la Cruz.

– Mirá tù, si que eres religiosa ¿En serio no te quieres confesar?

Malvina ha reído bastante, pero debe intervenir, es tarde y llueve mucho.

En la ventanita de Guille

– ¿Porquè estàs triste Guille? Pili, ha encontrado a Guille en un rincón extraño, oscuro y se dedica a tirar piedras hacia nada, lo hace de forma continua, con rabia y dolor.

– No estoy triste, ¿quién dice que estoy triste? A vos no te importa, a nadie le importa como me siento.

– Guille, la vida continuó despuès que quisiste irte, no nos preguntaste como nos sentíamos, ni siquiera nos dejaste hablar, provocaste mucho resentimiento y culpa.

– ¿Porque no se ocuparon de ella? La dejaron sola, nadie la ayudó, es a quien más amo. Guille sigue tirando piedras hacia lo oscuro.

– Ya se que no la dejas dormir, llegas y te sientas a su lado, la asustas, ya no quiere sentirte cerca, la acosas y la sustraes. Tu tiempo cerca de ella fue suficiente para hacerla infeliz, deja de sentirte molesto porque no vino contigo.

– Pili, ¿la viste antes de partir?

– Si, Guille la vi, pero poco o nada quería saber de nosotros. Desea tener una vida propia, sin sentimientos que la hagan sufrir. Tiene derecho a olvidarnos, dejala ya. Un día es posible puedan surjir los bonitos recuerdos que hicieron juntos, los momentos de cocinar, jugar, reírse y correr a la orilla del mar, pero mientras la acoses ella se negará a hablarte, deja su cama en paz.

– Pili, tengo deseos de llorar, como aquella vez que tuve miedo, cuando nos querían matar ¿Ella nunca me perdonará?

– Ellos nos perdonan Guille, pero es algo que llega con la edad, la reflexión y a lo mejor sus propios errores les enseñen algo, pero ya no podemos hacer más, es mejor dejarles que olviden por un tiempo para que puedan vivir.

Guille ha dejado de tirar piedras, ahora busca una vara de pescar, aparecen las plateadas y es momento de meterse al agua. Pili lo ve más sosegado, la luna aparece tras las montañas, es una luna grande y sonriente, abajo ve sonreir a la niña junto al mar, ama y es amada, mientras una docena de perros y gatos la siguen para cuidarla.

– Guille, ¿la vez? Ella solo desea ser amada sin que la hostiguen, vamos hombre, porque la vida no fue tan buena con nosotros no quiere decir que tengamos derecho a molestarlos, dejemos que vivan en paz.

  • Pili, yo quería ser el más importante para ella, pero ella preferìa a su mamá, aunque no lo dijera, ¿es malo querer ser importante para alguien?

– Ella te amaba más que a la madre, pero fuiste mezquino, asì no es. No podías querer destruir el amor, porque te destruías vos mismo.

– ¿A vos te fue bien?

– No tan bien, acepté que no fue un problema de mis intenciones, no podìa dar lo que no tenía, por eso estoy con vos, es seguro que ese cuento de las vidas pasadas y venideras podemos tener otra oportunidad de hacerlo mejor, aunque de verdad no tengo ganas de regresar a demostrar nada, a mi me gustaría ser piedra ¿Y a vos?

– ¿Podemos ser lo que nos guste? ¿por ejemplo puedo ser culebra?

– Podés ser culebra, pero no te lo recomiendo, se mueren de hambre en verano y en invierno aguantan frío bajo la tierra, se amontonan y se muerden entre ellas. ¿Que tal un delfin?

– En realidad quisiera ser un ángel para ir con ella.

– Guille, deja de joder con eso, dejala tranquila.

– ¿Te vas a quedar conmigo? ¿Venís sola?

– No vine sola,  mi acompañante de tantas lunas y estrellas le dio por ser poeta, cuando tiene crisis de personalidad me deja sola, aproveché para acompañarte un rato. De todos modos pronto tendràs compañía, tu propio àngel está en camino.